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01/11/2006

SIMPLICIDAD POLÍTICA

 

Leo 20 Minutos.

Su portada:

“Govern nacionalista o de izquierdas, ésta es la cuestión de mañana”

 

Simplista... Estoy harto de la simplicidad de los medios, de su incultura, de su falta de profesionalidad...

Ahora se quejan de la última moda de los políticos.

Esos llaman a los periodistas, hacen una declaración, cierran el micro, se levantan y marchan sin responder las idioteces de turno.

Los unos cabreados y los otros hartos.

 

Mañana se decide si el gobierno catalán será gobernado por una izquierda light, una menos light o una derecha.

Así de simple.

El nacionalismo murió hace años y el nuevo Estatut es la demostración más clara de ello.

No hay más y tampoco debe haberlo. Nada más sencillo en política que votar izquierdas o derechas. En Catalunya el centro ya no existe y eso da mucha tranquilidad y demuestra madurez política.

Inversiones en escuela pública o privada.

Potenciar guarderías públicas o privadas.

Financiar sanidad pública o privada.

Regular el espacio edificable con más o menos elasticidad.

Construir autovías gratuitas o de pago.

Cobrar más impuestos o menos.

 

El PSC gobernará con IU y el apoyo condicionado y pactado de ERC o CIU gobernará con el apoyo pactado y condicionado del PP.

No hay más de lo que hay y de lo que ha habido hasta ahora.

Se puede ir al notario o no ir. La cosa no deja de ser puro escaparate.

CIU no puede gobernar sin el apoyo del PP porque no obtendrá la mayoría absoluta, y el PSC no podrá gobernar sin IU ni el apoyo de ERC por lo mismo. El electorado catalán ya hace tiempo que sabe a quien va a votar, lo que no se sabe es la cantidad de abstención y a quien afectará más.

El nacionalismo ya solo existe en algunas mentes calenturientas, tanto de un lado como de otro, aparte, claro está, en el ideario del PP.

El Gobierno del PSC ha gobernado con más sentido catalanista que el anterior de CIU. Y amar Catalunya, como estos dicen ser necesario, es amar su tierra y el cuidado de ella, de sus ríos, campos, montes, bosques y cultura. Y en todo esto no es que se esmeraran demasiado mientras gobernaron.

 

Miércoles, 01 de Noviembre de 2006 01:16 Autor: pau. Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

09/11/2006

¿FICCIÓN?

 

Parece ser que volverá a reeditarse el Tripartit en Catalunya.

Algunos políticos de la Entesa confiesan que era un final anunciado, que era la única alternativa posible al no obtener mayoría la derecha.

Las urnas han castigado a todos menos a IC y eso es algo que los políticos deberían meditar mucho. No solo los del PSC y ERC, sino también los de CIU.

Si después de lo ocurrido, CIU no ha podido llegar a la mayoría, es que ya no la conseguirá nunca más ya que ha llegado a un nuevo techo electoral.

Convergencia se ha derechizado tanto que incluso el PP, en su programa, no había ido tan lejos. El ideario de CIU con el del PP solo se diferencia en el nacionalismo y eso último, aparentemente, porque, en la práctica, tan solo es en la defensa del idioma.

 

Mi sorpresa sobre la reedición del Tripartit ha sido mayúscula.

Al ver los resultados, esperaba un gobierno de PSC en combinación con IC y pactos más que puntuales de ERC. En fin, conociendo a los personajes, esperaba un gobierno de izquierdas con política progresista.

 

Hoy, según las informaciones que dispongo, creo poder dar una versión de lo sucedido esos últimos días.

Vamos a intentar crear una historia. Los lectores, los que me leen que no son pocos, podrán juzgar si esta historia es o no ficción.

 

Como es sabido el Tripartit estaba pactado de antemano. Eso lo sabían en Madrid los dos partidos mayoritarios y, por ende, también CIU. Otra cosa es que fuera posible ya que al PSOE no le interesaba de ninguna manera otra Entesa. El PSOE prefería mil veces un gobierno de CIU antes que uno de izquierdas. Su experiencia le ha demostrado que CIU es más obediente y menos exigente, que se contenta con poco, que en Catalunya dice una cosa y en Madrid otra, que incluso las federaciones deportivas no serían reclamadas, que la deuda del Estado con la Generalitat sería refinanciada, que...

La presión para que el Tripartit no se reeditara ha sido enorme, tan grande que han forzado su adelanto.

 

Para entender la política catalana primero se debe saber que el PSC está compuesto de dos corrientes muy diferenciadas: El aparato, dependiente en gran manera del PSOE, y Ciutadans pel canvi, una corriente muy potente que propugna más independencia con el PSOE. El aparato quedó muy mermado a causa del escándalo de FILESA en el cual no estaba metido nadie de la otra corriente. Puede decirse que, aun poseyendo el poder del partido, el aparato no puede mover ficha sin la autoridad de Ciutadans, y eso conlleva fricciones constantes entre PSC y PSOE.

 

La historia comienza cuando el PSC intenta un gobierno con IC a solas. Comienza con una llamada telefónica solo conocerse los primeros resultados.

Saura se niega y da a entender su oposición a un partido de izquierdas sin ERC.

Entonces se intenta un pacto de apoyos puntuales con CIU, un pacto antinatural por la gran distancia entre ellos de sensibilidades políticas e ideológicas, eso sin contar la crispación creada por el maldito vídeo.

Ahora es la corriente de Ciutadans la que se niega en redondo amenazando con un plante en toda regla, un golpe de estado dentro del propio partido.

Mientras y según mi información, Mas llama a Carod para ofrecerle un pacto nacionalista. Ése se niega a ser cómplice de una política de derechas. Y me cuentan que Mas llega a ofrecerle el sillón de Honorable siendo igualmente rechazado.

Toda Catalunya conoce las diferencias políticas, ideológicas y educativas que hay entre Carod y Mas.

Otra llamada a Saura y, éste, harto del vodevil que se avecina y único consecuente de la historia, recuerda que ellos ya habían avisado hacía mucho de la imposibilidad de su apoyo sin ERC por medio. No solo llama la atención sobre ello sino que, además, pone sus condiciones y dicta el futuro organigrama del gobierno.

No hay salida. Se escenifica un encuentro con Carod, el cual ya está avisado y se ponen las bases del nuevo Tripartit.

Por segunda vez la Entesa ha sido obra de Saura, Maragall y Carod.

Montilla, el hombre que Zapatero creía suyo, pactista donde los haya, equidistante entre las dos corrientes, educado y agradable en el trato, se ha convertido en Honorable de la izquierda que “aparentemente” Zapatero no quería. Un Honorable que ha dejado las consellerías de más peso en manos de IC y ERC y el poder real en manos de Carod.

 

Continuará...

Jueves, 09 de Noviembre de 2006 02:04 Autor: pau. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

14/11/2006

MÁS FICCIÓN

 

Pregunto a mil personas.

Por lo visto, el único desgraciado e inocente de toda esa historia es mi menda.

Parece que todo el mundo sabía de antemano que ERC pactaría con el bipartit. Hables con quien hables, todos ya sabían. Todos sabían que Saura era el gran catalizador y que, a menos que CIU y PP unidos fueran mayoría, la cosa no tenía vuelta de hoja.

Para más  recochineo, ayer charlé con un matrimonio ya mayorcito que me confesaron eran antiguos votantes de ERC pero este año votaron a CIU. También confesaron su participación en la manifestación de rechazo en la plaza de Sant Jaume.

- ¿Y por qué fuisteis si no los votasteis? – Les pregunté.

- Porque como catalanes nos sentimos engañados.

Otro que también votó a CIU está cabreado porque, para él, lo natural era que los apoyaran.

Me pregunto de que se extrañan. Para ellos lo importante es ser nacionalista, da lo mismo que uno sea de derechas y el otro de izquierdas, da lo mismo que uno apoye las mutuas médicas extrayendo dinero de la sanidad pública y el otro no. Da lo mismo que uno defienda la educación pública y ponga condiciones a la privada para recibir subsidios y el otro todo lo contrario. Da lo mismo que uno sobreponga el medio ambiente sobre la industria contaminante y el otro lo contrario...

Para ellos, lo importante es la calidad del nacionalismo, y un partido que se autodenomina nacionalista catalanista nunca debería apoyar a un señor de Iznájar.

 

En Catalunya hay mucho cachondeo con eso del muy Honorable de Iznájar.

Corre la historia que si el PP y el gobierno central tuvo un presidente que en la intimidad hablaba el catalán, bien podemos tener uno nosotros que lo haga en castellano.

Los catalanes no debemos ser nunca menos y no podemos aceptar que el resto sea más integrador que nosotros.

En el Palau de la Generalitat, a partir de ahora se hablará castellano, en la intimidad por supuesto, por lo menos de manera oficialmente declarada, ya que la mujer de Maragall también lo hablaba con su marido y eso que ella no era precisamente allende de esos territorios.

 

Tiene narices la cosa. Unos tipejos que no votaron a ERC, se quejan escandalizados que siga una política de pactos en la que no deberían entrar. Eso se les debería preguntar a los que sí los han votado y, esos, día a día parece que lo van comprendiendo.

 

Hoy me dicen que Montilla no era tan inocente, que no estaba tan atado al aparato del partido, que no era tan hombre de Zapatero.

Parece ser que Montilla estaba en el ajo de los pactos pero se hacía el longuis cara a Madrid.

Después de todo, Montilla fue de ministro a Madrid por presiones de Maragall y no precisamente para sacárselo de encima.

El PSC está revuelto. Ya nadie sabe bien quien es quien y si puede o no confiar en el vecino, aquel que anteayer prometía fidelidad absoluta. Mis amigos, los de este partido, cada día me dan una explicación diferente.

Lo que está claro es que Maragall se ha vengado con creces de Zapatero y su traición de Septiembre del 2005. Maragall no le ha perdonado sus pactos con CIU para recortar el Estatut y aprobarlo

¿O no? ¿O es que todo ha sido una gran maniobra política zapateril para desactivar definitivamente el residuo felipista y baronil del PSOE?

En política catalana ya nadie entiende nada. Lo único seguro es que el Tripartit ya tiene decidido seguir su política social, medioambiental y económica sin variar un ápice la anterior. También está claro que, a menos que CIU haga una oposición muy civilizada, seguirá tirando poco a poco de la manta corrupta.

 Y eso es una espada de Democles que no se puede perder de vista fácilmente.

 

Martes, 14 de Noviembre de 2006 01:00 Autor: pau. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

15/11/2006

DESPROPÓSITO

 

Leo a Nesemu, uno de mis blogs preferidos.

Hoy llama la atención sobre el cambio de estrategia anglosajona con respecto a Oriente Medio.

 

Es sorprendente los cambios de política que estamos viviendo últimamente.

Es sorprendente como los gobernantes, algunos, no se dan cuenta del desorden que ello ocasiona, desorden incluso en el interior de sus propias naciones.

Comenzó España con una política completamente extraña a su estrategia neutral y razonablemente cercana a los países del entorno árabe.

España siempre ha intentado mantener una buena relación con los países de Oriente Medio, las fronteras y características de nuestra Nación siempre han ayudado a llevarse lo mejor posible con ellos. Nuestra cercanía con Marruecos, los lazos comerciales con Argelia, el contacto permanente de las islas Canarias y las plazas fuertes de Ceuta y Melilla han aconsejado que la relación con los países del Magreb fuera lo más fluida posible, y para ello nada mejor que llevarse bien con sus aliados naturales.

España, a causa de un cambio político bastante traumático, ha vuelto a su antigua política con respecto a dichos países.

Ahora vemos como unas elecciones en los EEUU hacen tambalear toda la política seguida por dicha nación.

Los que ayer eran enemigos acérrimos, hoy son potenciales interlocutores de la próxima solución.

Lo que ayer era imposible, hoy se presenta como más que plausible.

Eso no es política, eso es paranoia simple y llana.

El mundo ha sido llevado a un abismo inconcebible por tres hombres de dudosa mentalidad y pensamiento claramente infantil.

Aznar que parece ser, aun anda agarrado al enfrentamiento visceral y enfermizo.

Blair que su política sigue sin orden ni concierto lo que su hermano mayor le dicta.

Y Bush, un alcohólico paranoico y con claros visos de anormalidad mental, que asiste impotente al derrumbamiento de un mundo vislumbrado solo por él.

Del primero poco se puede decir que no sea la ambición desmedida de un ex inspector de hacienda por sentarse entre los “grandes” y con las patas al aire.

Lo del segundo es más grave ya que demuestra un seguidismo rayano al ridículo, parece como si el Congreso de los EEUU y lo que su población escoge sea lo que dicta la política de su país, un vaivén continuo sin ninguna razón lógica que lo dictamine.

Lo del tercero es más preocupante, ya que demuestra que la nación más poderosa del planeta es capaz de elegir a un subnormal para que la gobierne y encima por ocho años.

 

Todo este despropósito político deja al mundo occidental y su sistema político en entredicho, en una situación de fragilidad extrema y desprestigio constante.

¿Quién puede confiar en su política a partir de ahora?

Nadie, absolutamente nadie.

El resto de naciones, si ya dudaban antes, ahora lo tienen claro.

Nadie en su sano juicio puede confiar en pactos estables, en una política de continuidad del mundo occidental. Ya nadie puede esperar algo seguro por aquí.

El futuro, sin lugar a dudas, está en Asia. China se ha mantenido firme en su política, cambiando su sistema, adaptándose a las nuevas circunstancias pero sin cambiar un ápice la relación política con sus vecinos.

Los primeros perdedores serán, a corto término, el estado de Israel y Taiwán.

En el primero ya se nota. Su gobierno se ha dignado a pedir disculpas por un bombardeo “mal” dirigido. No es su estilo el pedirlas, dudó incluso cuando bombardeó una playa repleta de bañistas. No lo hizo cuando destruyó una refinería libanesa con el consiguiente desastre medio ambiental. Tampoco cuando sus soldados mataron impunemente dos periodistas en Líbano.  Y ahora sí, ahora y con carácter de urgencia lo hacen.

Mal pinta para ellos, para un país cuya existencia es rechazada por cientos de millones de vecinos más y mejor armados cada día que pasa.

El problema taiwanés es cosa de tiempo. La mentalidad china se basa en la paciencia y, pese a las amenazas, Taiwán caerá como manzana madura gracias a la ley de la gravedad, la única ley que se mantiene inalterable por mucho que algunos la quieran desafiar.

 

Miércoles, 15 de Noviembre de 2006 01:22 Autor: pau. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

22/11/2006

EDUCACIÓN Y DEMOCRACIA

 

Cuando hablamos de democracia siempre lo hacemos desde la idea de una ciudadanía que escoge libremente a sus administradores.

Cada uno de los ciudadanos, por educación, ideología, visceralidad o interés egoista, debe escoger al que cree que mejor puede representar sus inquietudes. En eso se basa la democracia, solo en eso.

Los políticos, entonces, deben utilizar las artimañas típicas de un vendedor para convencer a los ciudadanos que su oferta es la mejor, la que saldrá más barata y con mejor calidad.

Esas artimañas son en principio legítimas, aunque muchas de ellas no deberían serlo. Son legítimas por el mero hecho que las leyes que deberían poner reglas a la venta del producto, las hacen los mismos políticos.

Ahora está de moda reclamar la devolución del dinero al vendedor del producto, cuando éste no cumple las expectativas prometidas en su publicidad. Antes eso no era posible, pero ahora la ley del consumidor defiende al ciudadano de a pie, del abuso y mentira del vendedor.

La democracia es el último exponente de la voluntad de un pueblo, por tanto, dicha voluntad, para bien o para mal, hay que respetarla. Si un pueblo, ejerciendo este derecho, incumple un pacto, un código humano, se le puede pedir responsabilidades. Pero si dicho pueblo es engañado con artimañas, las responsabilidades hay que pedirlas a sus gobernantes.

Un gobernante debería entonces asumir todas las consecuencias de su engaño, como posible hambruna, pobreza, destrucción y muerte. A esos gobernantes se les debería hacer responsables con su hacienda y vida, tanto con su prisión como ruina futura, y todos los beneficiarios de su engaño deberían ser corresponsables de ella.

Ahora bien, hay una parte de la sociedad que pasa, que no se involucra en nada, que le es más cómodo sentirse engañada.

Con el tiempo y, a medida que este tipo de democracia va afianzándose paulatinamente en la sociedad, la parte que se desinhibe de ella aumenta.

Cuando estudiamos la participación ciudadana en las elecciones, vemos con estupor que, a menos que haya una convulsión importante, ésta tiende a bajar.

A la clase política, pese la propaganda y su aparente escándalo ante el problema, ya le interesa. Un electorado inculto e idiota es más fácil llevar que uno culto e inteligente, por tanto, a toda clase política le interesa que su ciudadanía piense poco en ella o, todo lo más, considere que no vale la pena votar. Su esfuerzo es conseguir que unos pocos, los suyos, se presenten frente las urnas. La abstención que afecte al contrario es lo que interesa.

Esta ha sido la estrategia en la que se ha basado la política catalana en sus últimos años y el resultado es de sobra conocido.

El sistema para conseguir esto se basa en la crispación, en el ataque continuado aun sin rigor. En la mentira bien explicada junto con la acentuación de la visceralidad contenida en un electorado manipulado o, cómodamente, dejado manipular.

Todo el mundo sabe que... pero es más cómodo creer la mentira antes que pensar en algo demasiado complejo.

El mensaje es claro: No pienses, ya lo haremos nosotros por ti.

El truco es sencillo: No votes, ya que si lo haces... mira quien va a gobernarte.

La presión mediática diseñada en base a la crispación da el resultado esperado. Muchos dejarán de votar al provocador, pero aun lo harán más al que recibe el ataque.

Una estrategia copiada de los políticos norteamericanos los cuales buscan sin cesar un votante fiel por pura visceralidad y provocan la abstención al contrario. 

Si queremos ser gobernados en auténtica democracia, primero deberemos aprender a votar, debemos buscar el más afín a nuestra ideología sin dejarnos llevar por los mensajes confusos que emiten los medios. Después, una vez encontrado el abanico de posibilidades, deberemos votar el que menos mienta por muy extraordinario o raro que parezca. Solo así conseguiremos sanear la política y salvaguardar la democracia.

Hemos de olvidar los crispadores y estudiar si realmente nuestra sociedad ha mejorado o empeorado, si preferimos un sistema u otro. Hemos de saber analizar y distinguir la realidad sobre la quimera. Y, sobre todo, hemos de ser conscientes que somos muchos, que todos pensamos de manera distinta y que, para bien o para mal, forzosamente hemos de convivir los unos con los otros.

 

Miércoles, 22 de Noviembre de 2006 21:49 Autor: pau. Enlace permanente. Hay 5 comentarios.


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