Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2006.

LA NEGOCIACIÓN

 

Hoy la noticia es el comienzo de las negociaciones con una banda armada que vive de la extorsión y bandidaje.

No hay más. Eso es una certidumbre que ni yo, que yerro en casi todo, puedo negar.

Hoy se consuma la derrota de una Nación inoperante desde hace cientos de años. Una Nación que, ya hace siglos, sale malparada en todos los conflictos en los que ha intervenido.

 

Hace tres años que no matan. Dicen que están debilitados.

Debilitados lo están, eso seguro. Lo están gracias a la acción de gobiernos aliados y vecinos, los cuales han vendido cara su información y ayuda.

Pretender que un gobierno español, sus instituciones, su policía... haya derrotado a la ETA, es mucho pretender.

 

Zapatero, primero monta un cirio con el Estatut, un cirio en el que aún estamos inmersos. Una falacia de Estatut que solo ha servido para cambiar la posición de algunas comas y adecuarlo a los nuevos tiempos tecnológicos.

Y ahora Zapatero se enfrenta a un nuevo reto: Vender una derrota como si de victoria se tratase.

Dicen que ETA ha sido derrotada pero todos vemos como, para forzar una buena negociación, hace estallar una macro bomba en un espacio abierto.

Es como si dijera...

- Ojo, que la próxima podemos ponerla en el Banco de España con todo el personal dentro.

 

Los defensores de la negociación miran Irlanda. Dicen que si ellos lo hicieron, ¿cómo no vamos a poder nosotros?

Comparar Irlanda, su represión, sus paramilitares unionistas, el ejército patrullando las calles, un muro vergonzante. Gente sometida sin derechos y colonizada por extraños hasta convertirse en minoría hambrienta...

Comparar Irlanda con un país, en la que una minoría se considera racialmente superior y con el derecho de eliminar la libertad de otra minoría, es una inmensa chorrada.

 

Zapatero es valiente. Lo único que intenta es salvar los muebles y poca cosa más.

Sabe que ETA está en bajos momentos y su sistema no es todo lo bueno que podría ser.

Zapatero tiene infiltrados en el interior de la banda. Sabe que la ETA está debilitada pero no tanto como dicen y cuentan.

 

Zapatero sabe que, ahora o nunca. Que si ahora no lo consigue, la banda saldrá reforzada y con el aura que por ella no a sido. Se reorganizará con miles de jóvenes que esperan impacientes y miles de millones en armas y explosivos de última generación.

 

Pero otros dirán que España es grande y poderosa, que Zapatero la vende a cualquier precio.

Y yo solo sé que con lo del Estatut ya aprendí la lección.

Un tercio del resto de la Nación me consideró un ladrón sin leerse siquiera el preámbulo. Boicoteó mi producto si pudo. Y si no, atrasó los pagos hasta el límite.

Hoy ya puedo decir tranquilo, que no dependo ni en un diez por ciento del resto de la Nación, que mi producto viene de fuera de ella cuando antes lo era de dentro, que casi toda mi producción la vendo fuera, que mis etiquetas, hasta hace poco, decían “Barcelona (España)” Y ahora dirán “Barcelona (UE)” Y que los ombliguistas no volverán a pillarme con los pantalones bajados, eso seguro que no.

Y es que una Nación que habla despreciativamente de la “periferia”, cuando esa se encuentra a un golpe de camión sin repostar. No es Nación ni nada parecido a ella.

 

España es una Nación débil y enferma casi terminal. Una Nación que, ya en las guerras carlistas, tuvo que defender su integridad a costa de mercenarios y ayuda extranjera, que en Marruecos perdió su honra ante gente mal armada, incluso con el apoyo de los europeos. España ha perdido la guerra contra una vulgar banda armada sin motivación ideológica, y lo debe asumir con vergüenza y amargura. Sólo así podrá crear su propia catarsis y salir de su ruina como sociedad.

 

Sábado, 01 de Julio de 2006 01:46 Autor: pau. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

EL ESTADO HEBREO Y SU FUTURO

 

¿Deberá reconsiderar la sociedad actual el hecho que exista un Estado hebreo?
Y cuando hablamos de sociedad, no lo decimos desde el punto de vista de gobiernos, sino de ciudadanos.
Los estados no pueden existir basándose absolutamente en una religión.
El hombre lucha contra toda sociedad que basa su presente y riqueza en la intransigencia y una concepción religiosa absolutista.

Hablamos de Irán cuando nos referimos a un Estado dirigido por un gobierno de religiosos, aun cuando su ciudadanía no se basa en esta premisa. Los estados iraní, jordano sirio... tienen su origen en la nacionalidad y diferencias culturales con respecto a sus vecinos, sean de su religión o no.
En Israel nos encontramos con algo distinto. El Estado está basado en el hecho diferencial de su religión y no en su ideología, raza o cultura.
Cuando nos encontramos ante un Estado así, el cual considera su pueblo como superior y escogido por un presunto creador de todos los pueblos, la situación debe necesariamente, volverse insostenible y peligrosa.
Es como si todos los católicos del mundo se compactaran en un Estado funcional a todos los efectos y consideraran al resto de la humanidad inferior o errada. Eso es imposible, peligroso y delirante.
O imaginemos que el Islam creara su propio Estado, confesional o no, pero basado en su diferencial como religión. Consideremos también que su ciudadanía, o sea, el factor principal del Estado, se convenciera de su superioridad espiritual sobre todas las demás y decidiera tener poder sobre ellas, aunque ese fuera sólo espiritual.
Eso mismo es lo que sucede con el Estado de Israel. Tanto es así que, el resto del mundo, boicoteando, luchando, presionando... debería conseguir hacer desaparecer dicho Estado como tal.

¿En qué basa el Estado de Israel su existencia?
En una fuerza de disuasión-agresión alimentada y defendida por poderes gubernamentales y económicos de otros estados sabiamente escogidos y dirigidos.
En el caso que la influencia política y económica del mundo cambiara de geografía y cultura, nos encontraríamos con un Estado artificial e indefenso. Un Estado armado nuclearmente en vías de desaparición y convencido de su superioridad espiritual.

Es mejor para el resto de la humanidad, que dicha desaparición se haga sin traumas y pacíficamente.

La solución sería integrar dicha comunidad en un Estado que englobara todos los pequeños de la región, desde Líbano hasta Jordania. Entonces nos encontraríamos con una fuerza democrática y aconfesional por completo con autonomías bien definidas e independientes, con un pequeño ejército global diseñado para mantener sus fronteras en paz.
¿Una quimera?
Hoy lo parece tal como está diseñada su religión prepotente y absolutista. Pero mañana será eso o su destrucción humana por enésima vez.

 

Lunes, 10 de Julio de 2006 21:55 Autor: pau. Enlace permanente. Hay 8 comentarios.

¡VIVA LA MEDIOCRIDAD!

 

Conservadurismo y progresismo son dos ideas claramente contrastadas. Ideas que reflejan dos maneras de pensar muy distintas.

No hay relación entre derecha o izquierda y progresismo y conservadurismo.

Se puede ser izquierdista y conservador como derechista y progresista.

Son conceptos distintos que cada uno se los apropia como más le conviene.

El thatcherismo era conservacionista en apariencia y sus ideas ultraliberales eran tan antiguas como la prostitución. El aznarismo era derechista a ultranza y conservacionista en apariencia. Pero tanto el uno como el otro no hubiesen dudado en liquidar las monarquías de sus países para conseguir sus fines políticos. Por tanto, eso los hacía muy poco conservacionistas.

En cambio, tanto laboristas como socialistas se autodenominan progresistas bajo el paraguas de sendas monarquías.

 

Conservador es aquel que odia los cambios y le está bien el inmovilismo.

Progresista es aquel que propugna cambios para mejorar lo ya establecido.

El problema del conservador es que su inmovilismo termina conllevando retroacción y su inercia lo traslada a recuperar las posiciones anteriores a su entrada al poder. El conservadurismo, entonces, se transforma en retrógrado.

El problema del progresista es que su afán de demostrar su progresía le hace desarrollar cambios que rompen y desequilibran el sistema. Luego se aferra a ellos como dogma. Ya le va bien, sobre todo si con ello consigue un lugar estable en la sociedad. Por tanto, el progresismo se convierte con facilidad en conservadurismo con el agravante de la destrucción de lo que antes funcionaba.

En el centro de estos movimientos se instalan los tránsfugas del conservadurismo y el progresismo. Tránsfugas que no han podido o sabido encajar en alguno de los dos movimientos, que no han conseguido su lugar estable en la sociedad. Tránsfugas aparentemente horrorizados por lo retrógrado del conservadurismo o el inmovilismo subyacente del progresismo.

El famoso centro. Un centro que se alimenta de la mediocridad de los otros movimientos.

Un mundo de mediocres que para demostrar continuadamente su valor deben mover ficha constantemente, deben esforzarse en ser equidistantes a los dos polos opuestos, deben luchar contra los dos y defenderse de su poder de absorción. En suma, han de convencer a la ciudadanía con nuevos planteamientos imaginativos y, a la vez, sin romper demasiados moldes.

¿Y por qué?

Porque son mediocres y lo saben.

 

Desde este desapasionado punto de vista, sin ideología aparente ni influencia ideológica. Con visión, tan solo, positivista y dejando de lado las tendencias innatas de un servidor... Sólo puedo decir:

 

¡Viva la mediocridad!

 

Martes, 25 de Julio de 2006 23:24 Autor: pau. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

UN PROBLEMA SOCIAL

 

 

Tenemos un grave problema social. Un colectivo determinado, por la cara y sin previo aviso, paraliza uno de los mayores aeropuertos de Europa.
Miles de personas se quedan sin vacaciones, docenas de aparatos deben ser desviados a otros aeropuertos, cientos de personas pierden negocios, equipajes. Dicen que hay docenas de niños bloqueados, gente con ataques de pánico, de histeria, ancianos con golpes de calor, ambulancias entrando y saliendo...
Vemos por la tele a los trabajadores de dicho colectivo riendo y haciendo palmas. Ellos, por lo visto, están muy contentos.

En Septiembre comenzarán a llover demandas judiciales a la empresa, es posible que no puedan ser satisfechas de lo inmensas que pueden llegar a ser. Es posible que la compañía entre en una suspensión de pagos. Es posible que los trabajadores de dicha empresa queden sin trabajo, y no seré yo el que les dé a ninguno de ellos.
Nunca nadie había hecho tanto daño queriendo. Ni la huelga de pilotos, ni la huelga de controladores aéreos, que al ser todas ellas legales, puso sobre aviso a la compañía y gestores del aeropuerto.

La huelga, al ser ilegal, hace que la compañía pueda demandar a sus trabajadores. Los puede demandar por el montante de todas las pérdidas.

A ese colectivo, ¿le gustaría ver sus casas embargadas, sus sueldos embargados de por vida, sus coches, sus pertenencias?
Porque, lo que está claro, es que las pérdidas son tan gigantescas que nadie puede pagarlas de su bolsillo. Nadie, ni todo el colectivo unido.

Ya va siendo hora que la gente tome conciencia de tal y pague por lo que hace.
Yo no dudaría. Yo demandaría a todo el colectivo y que sea lo que dios quiera.

 

Viernes, 28 de Julio de 2006 21:35 Autor: pau. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.



UN GATO EN EL BALCÓN

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