CARTA DE LA TIERRA
No lo odio, tampoco le tengo manía. Si no existiera, ¿de quién me reiría?
Mariano demuestra una vez más que no tiene cultura, ni criterio, pero sí facilidad en provocar burla.
Me gustaría conocer a ese primo suyo, ese que consigue reunir en Sevilla, sin que nadie se entere, a los diez cerebros más luminosos del orbe -vete a saber qué orbe- para que le descubra a su famoso primo que si no se puede conocer el tiempo que hará mañana, cómo va a saberse a trescientos años vista.
Mientras, el más acerbo defensor de la no-existencia del cambio climático, se apresta a discutir con sus vecinos la propiedad del Ártico cuando ya no quede en él ni uno de sus cubitos.
A Mariano, lo que sí debe reconocérsele es su independencia con respecto a su prócer, porque la suelta sin pedir permiso al embajador USA ni consultar con los comisarios políticos que dejó aquel.
Luego, claro, deben salir todos a defenderlo, a decir que lo apoyan sin rechistar. De lo que sucede después en comandita ni se habla, solo se imagina...
- Pero Mariano, que le estás poniendo la alfombra a Alberto. Como sigas así no habrá quien lo pare-
Y eso no pueden permitírselo, lo dejó bien claro el jefe antes de dejarles el entuerto.
- Cualquiera menos el rojillo- dijo.
Y es que Don Alberto -que ese si que tiene derecho al Don- con el lío que ha montado en la cañada que, aun no siendo suya, su prolífica mente ya la ha imaginado urbanizada, debe estar pensando que una buena solución a su problema pasa por lanzarse a un ruedo más ancho, guste o no al mentiroso.
A Mariano le dijeron sus “asesores” que debía mantener una posición internacional-liberal con beligerancia. Y Mariano se ha pasao, se hizo un lío de palabras, no entendió demasiado el complicado mensaje, sobre todo lo relativo al internacionalismo y la cagao.
Pero bueno, mientras Mariano discute con sus asesores sobre si el maldito cambio existe o no, yo les dejo un interesante enlace: CARTA DE LA TIERRA.
A los ultraderechones no, claro. Que esos aun piensan que los nuevos ciudadanos no deben aprender a respetar al prójimo ¿Cómo van a creer eso los seguidores de Rouco y la COPE?
Mientras abren el enlace podríamos hablar del ridículo internacional que están haciendo nuestros jueces.
Por lo visto, de la noticia y el vídeo se ha enterado medio mundo, como también que los “jueces” españoles dejan libres “con cargos” a los energúmenos que apalean a inmigrantes y solo los acusan de faltas.
Ahora los políticos se agarran la cabeza, se tiran de los pelos... ¿cómo es posible?, se preguntan.
Don Mariano -ese si que es Don- sabe perfectamente que no es un caso aislado, que, en todo caso, lo de aislado es que el juez se decida a actuar como corresponde. Lo normal es que esos tíos anden por la calle reincidiendo sin más, para luego tomarse unas birras con sus amigotes, burlarse de la justicia, perdón, de la “judicatura” española regodeándose con sus valientes hazañas.
Y es que nuestros “jueces” son lo que son. O sino entérense del lío que se lleva Doña María con las señoras maltratadas.
Parece ser que a Doña María nunca le deben haber partido la cara, amenazado de muerte, o esperado en el portal de su casa para decirle que tenía propietario.
Y es que a Doña María, lo que de verdad le preocupa no es la justicia, sino el trabajo que conlleva ser justo.