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UN GATO EN EL BALCÓN

TERRORISMO

 

 

    Cada uno tiene su particular punto de vista, percepción de las cosas y problemas que atañen al mundo. Pero lo que sí debemos tener claro, es que eliminar física o legalmente militares y gobernantes israelíes no debería ser motivo de pena, sobre todo en defensa propia, que es casi siempre.

    Y ustedes me dirán que deberíamos meter en el mismo saco a todos los israelíes, ya que son ellos los que votan a sus gobernantes, o parece que los voten, puesto que la democracia de aquel país está tan vigilada como cualquiera de la zona. Pues no... porque mientras haya israelíes que estén en contra de lo acontece, que son muchísimos, no se les puede meter en el mismo saco.

    Ser soldado acarrea unos riesgos, y ser soldado israelí conlleva unos cuantos más, pero existe la alternativa a no serlo. En Israel hay muchos jóvenes encarcelados por negarse a servir en su ejército. Los llaman cobardes y traidores a su patria, pero la realidad es que son los menos cobardes de todos, y lo de traidores es muy discutible.

    Y ustedes también me dirán que en este saco también deberíamos introducir a sus enemigos. Pues tampoco, porque esos tan solo defienden su tierra robada con lo poco que les queda, manera de vivir y pensar, que aunque sea muy distinta a la nuestra, es igual de legítima.

    El horror llegado de aquellas latitudes que tanto nos escandaliza, debería tener una fácil solución: ignorar la existencia de todo producto o ciudadano israelí, exceptuando aquellos que se exilien por motivos de conciencia, que los hay; y juzgar con tribunales internacionales a todo individuo de aquel país que haya participado en su ejército o gobierno, que son casi todos, para dilucidar que tipo de responsabilidad tienen en las matanzas y actos de terrorismo cometidos en Palestina.

 

    Terrorismo...

    Hace poco, en el blog de Eduard Puset, este se preguntaba por el origen y manera de combatir el terrorismo. Se saltaba lo más esencial para luchar contra él: ¿Qué es terrorismo? O, lo que puede ser diferente: ¿A qué le llamamos terrorismo?

    Para la Real Academia Española , que vista la situación del idioma no debe ser gran cosa, el significado de “terrorismo” es: Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.

     Bajo esa premisa, terrorismo es tanto el producto del acoso en la escuela, como el producido por los aviones israelíes en Palestina y Líbano, sus bombardeos y actos de sabotaje, o por unos panfletos repartidos en Euskadi por un determinado grupo político, dando la dirección de un concejal casi tan fascista como ellos, o por los portaaviones norteamericanos paseando su mortal poderío frente algún país señalado por el borracho.

    También fue terrorismo el que producían los militares del cono sur bendecidos por el Wotjila, ese que algunos memos quieren santificar, o el de las FARC con setecientos rehenes como escudos humanos...

    Pero claro, para terrorismo el de Israel, que ese utiliza todo el repertorio...

    Sus soldados, ya solo yupies de diseño, demuestran su valentía utilizando niños palestinos como escudos humanos, sus aviadores la demuestran bombardeando fábricas de refrescos con los trabajadores dentro, sus marinos haciendo lo mismo con playas llenas de bañistas, sus gobernantes obligando al ejército destruir barrios de viviendas, raptar en pleno día a quien les lleva la contraria o tirotear a un cámara incómodo , y, por último, lo del acoso escolar... hacen pasar sus aviones rompiendo la barrera del sonido a pocos metros de las escuelas. Vamos... todo un logro en valentía y defensa de los valores democráticos occidentales.

 

 

¿UNA TONTERÍA?

 

 

 

 

     A Joan Ridao, su partido le ha encomendado un plan de “desconexión” económica con el resto de la Nación. Han decidido que en el caso que el Estatut que ellos despreciaron sea rechazado, será imposible la coexistencia con el resto de España.

     Curioso que Joan Ridao, siendo un eminente jurista especialista en derecho constitucional, y uno de los principales creadores del texto, sus bases lo obligaran, después, a rechazarlo, y con razón. Y, ahora, para contentar a las mismas bases, le pidan una tontería como esta.

     ¿Tontería? Otra vez llevan razón, las bases republicanas, consciente o inconscientemente, la tienen.

     La primera vez, CIU y Zapatero desvirtuaron completamente un Estatut con signos de haber sido forzado por ellos mismos para que fuera anticonstitucional. Ahora, de no ser aprobado, Catalunya entraría en una crisis administrativa y de recursos de proporciones catastróficas. La desconexión, para desgracia de la mayoría y regocijo de una minoría, sería inevitable.

     Los políticos deberían preocuparse más por lo suyo, hacer política y administrar lo mejor posible el país. Hace ya tiempo que los empresarios e industriales del país nos dimos cuenta de cómo podía terminar esta historia y le pusimos remedio. A la administración solo le pedimos que promueva el comercio en el extranjero, sobre todo en Norteamérica, la Federación rusa y Asia. De Europa no puede esperarse nada, la UE no aceptaría una deserción como esta, pero los americanos y rusos están demasiado interesados en el debilitamiento de la Unión para abandonar un bocado tan suculento, la presión sería enorme y, Europa, una vez más, cedería.

 

     Hace apenas un año, en este blog avisaba que la economía catalana estaba buscando la no dependencia del mercado español, tanto en la importación como exportación. Después del famoso segundo boicot sonaron todas las alarmas, no por su poca eficacia sino por estar promovido por el principal partido de la oposición, en Valencia y Madrid se veían afiliados de dicho partido repartiendo folletos explicativos.

     La economía del país, pese al descalabro de SEAT y el parón inmobiliario, ha crecido un seis por ciento en el último año, gracias a la fuerte expansión exportadora. Los empresarios sabemos que no podemos fiarnos de un mercado tan visceral y tomamos nuestras propias iniciativas.

 

     ¿A quién beneficia esta situación?

     Al independentismo ignorante y...

     Está claro que en corto plazo a la economía del país, pero... ¿a largo?

     A quien beneficia es a Norteamérica en su obsesión de evitar una Europa unida y fuerte.

     Si siguiéramos el origen del boicot encontraríamos la cúpula de la utraderecha y el diario El Mundo.

     ¿Para quién trabajan esos dos elementos?

     Si seguimos al propietario de Rizzoli descubriremos mil conexiones e intereses. Si seguimos al dirigente en la sombra del PP, las encontraremos muy parecidas... todos los caminos se entrecruzan entre Roma y Washington.

 

 

 

LA NUEVA GLOBALIZACIÓN

 

 

    En mi pequeño país, somos muchos los que nos damos cuenta que la ciudadanía exige más al gobierno autonómico, incluso medidas y soluciones que no le corresponden, solo exigibles al gobierno central.

    Es sorprendente que eso ocurra en una comunidad donde vota tan poca gente. Pero no menos que el gobierno no se queje, que estudie e intente solucionar, mal que bien, dichas exigencias.

    El hecho que la ciudadanía reclame gestión a la Generalitat es bueno, y más, si esa no está traspasada. Ello significa que cada día dicha ciudadanía mira menos a Madrid, sabiendo que de allí poco se puede esperar. Como también que, cuando un país exige algo con tanta claridad, al gobierno de turno no le va a quedar más remedio que tomar, por las buenas o las malas, el poder que se le burla.

    Ha ocurrido con la tercera hora de castellano... lo que era de esperar. Ocurrirá con las líneas férreas de cercanías, el puerto y aeropuerto, la inmigración... con todo lo que atañe y afecta directamente a la comunidad autónoma. La descentralización es buena e inevitable, y como antes se solucione, menos problemas y tensiones sufriremos todos.

 

    Dicen que la nueva revolución es tecnológica, que la anterior fue industrial.

    La revolución tecnológica es parte de la primera, no independiente, pero sí provocadora de la nueva, la que está en curso ahora mismo, y en poco tiempo viviremos en toda su magnitud.

    La información ha acompañado la comunicación entre culturas como nunca anteriormente había sucedido. Millones de personas, en un corto espacio de tiempo, trasladan su familia y costumbres  a una nueva civilización. En pocos años la religión, hábitos, alimentación... predominantes cambiarán radicalmente. Está sucediendo en China, India... y ahora le toca a la misma Europa.

    Debemos estar preparados para asumir una invasión pacífica de nuestras fronteras culturales, organizar nuestras ciudades y pueblos, nuestras escuelas... ser exigentes en preservar nuestras costumbres y cultura; pero, a la vez, absorber sin traumas ni complejos las recién arribadas. Y eso solo se podrá conseguir rechazando los guetos urbanísticos, creando buenas infraestructuras de comunicaciones físicas, de manera que cualquier ciudadano, indígena o foráneo, pueda disfrutar y conocer el país, sus playas, montes, encantadores pueblos y museos; construyendo los nuevos barrios con servicios iguales a los antiguos, escuelas e institutos modernos, clubes deportivos... en los que sea tan fácil la entrada y circulación de los indígenas como recién llegados, sean estos de la cultura que sean.

    En mi país aun hoy estamos sufriendo la antigua y masiva entrada de inmigrantes de otras zonas de la Nación, habiendo sido estos alojados en barrios periféricos.

    Son bastantes los descendientes de aquellos inmigrantes que aun se sienten extraños y desplazados, rechazando la idiosincrasia y lengua, y odiando todo símbolo que transmita la cultura del país de acogida de sus padres. Y, curiosamente, hoy vemos a muchos de ellos que, para evitar su integración, exageran su incultura y se regodean de ella, cayendo en el ridículo al descubrir como multitud de magrebíes, eslavos y chinos abrazan la de acogida con fruición.

    Muchos catalanes se preguntan, entre sorprendidos y rabiosos, el porqué de este rechazo.

    La explicación viene, por un lado, en el esfuerzo de la clase pudiente, la burguesía catalana, por no mezclarse con el inmigrante foráneo, tratándolo despectivamente y con prepotencia. Y por otro, la rabia y desconsuelo del inmigrante, y su obsesión por trasladar su cultura a la nueva tierra como arma conquistadora.

    Era típico que, al pasear por algunos barrios del extrarradio barcelonés, te reprocharan que hablaras en catalán siendo español, y eso te lo decían casi escupiendo la palabra “español”.

 

    Esa experiencia, terrible en muchos casos, desgarradora y creadora de odios y ridículas incomprensiones, nos debería servir como aprendizaje para evitar lo que está sucediendo en todas las grandes capitales europeas: Berlín, París, Londres, Ámsterdam...

 

 

DIOS LOS HACE Y ELLOS...

 

 

    Los policías se manifiestan. Están enfadados porque el conseller de interior saca a la luz sus vergüenzas inconfesables. Es como cuando un hombre apaliza a una mujer, le clava una navaja y sale filmado por la tele. Se disgusta, dice que no hay derecho... y el colectivo masculino se manifiesta por la calle porque se siente agredido.

    Hace poco, en una filmación parecida, se veía como una trabajadora de guardería pegaba y forzaba violentamente a comer a un niño. No recuerdo que las guarderías entraran en crisis por complejo persecutorio, igual sí y mi memoria falla, aunque no lo creo.

    Los policías se sienten agredidos por su máximo superior. No se dan cuenta que éste no desea ser cómplice de su... ¿inexperiencia? No me hagan reír. De lo que no quiere ser cómplice es de sus canalladas.

    Los policías salen por televisión cuando agreden y son agredidos, el último de ellos, curiosamente, era el único que llevaba un punzón con el que pinchaba las pantorrillas de los manifestantes.

    Si ya es triste tener que manifestarse, aun lo ha de ser más cuando un estúpido va clavándote un punzón con la prepotencia de llevar un uniforme. Dicen que le rompieron la nariz, que eran unos bárbaros... y me río. El estúpido tiene más suerte de la que se imagina.

    Y ahora me dirán que acuso e insulto sin conocer al protagonista. Pues ser policía y utilizar un punzón en una manifestación donde el único herido es él... lo aclara todo. Yo creía que los punzones los utilizaban los impresentables de los manifestantes, por lo menos, así era en mi época.

 

    Los policías se manifiestan dolidos por el escarnio sufrido. Eran aplaudidos por sus familiares, no todos, por colegas de otros cuerpos, y por transeúntes anónimos que, seguramente, pagan religiosamente sus impuestos. Deberían estar dolidos con ellos mismos por no haber sabido parar a los cuatro impresentables que tenían en el cuerpo, y por no haberse atrevido a denunciarlos, cuando todos sabían lo que sucedía en algunas comisarías de policía.

    Ahora están en el punto de mira, no podrán propasarse ni un ápice y eso los atormenta. Están disgustados porque los filmaron a escondidas, cuando en realidad se tuvo que hacer así porque de otra forma era imposible saber lo que ocurría, nadie acusaba a un compañero.

    También les molesta que a partir de ahora se instalen cámaras para dar fe de los interrogatorios. La consellería, con evidente sorna, dice que, así, multitud de reos no podrán autolesionarse y acusarlos de malos tratos, que tendrían que estar contentos con la idea.

    Los de CIU, muy transigentes, “derecha civilizada” se autodenominan, y es que frente la otra, cualquier ciudadano parece civilizado, dicen que las comisarías, a partir de ahora, parecerán un “Gran hermano”. Claro que cuando ellos gobernaban nadie hizo nada para solucionar el problema, creían que detener en catalán ya era un honor, y la manera de hacerlo no tenía importancia. Parece ser que la diputada que lo dijo se reía de su misma ocurrencia, hacía cachondeo y burla... cada día se parecen más a sus hermanos populares del Congreso, que se ríen de la democracia frente a quien haga falta.

    Les agrada que los traten de europeos avanzados, que los comparen a cualquier gobierno del norte de Europa... pero no aceptan cámaras en las comisarías como tienen ellos, para eso no están tan preparados.

 

    En Catalunya, gracias a los esfuerzos de la derecha para parecer civilizada, ha surgido un partido xenófobo.

    En el centro, sur, este... eso es impensable, allí ya tienen al PP. Y en el norte, para no ser menos, también a los batasunos.

    A los partidos demócratas les faltó tiempo para prometerse fidelidad democrática y comprometerse a no pactar con esos estúpidos. No ha pasado un mes y CIU ya lo está haciendo...

    Y es que dios los hace y ellos se juntan.

 

 

DESFORESTACIÓN

 

 

    Me piden que opine sobre las últimas elecciones.

    No quiero ni debo hacerlo. Este blog se lee en distintos lugares de España y algunos de América. De hablar de política, solo podría hacerlo de la catalana y en particular la barcelonesa. Las elecciones han sido municipales o, en algunos casos, autonómicas.

    Lo que está claro es que en el resto de España no se percibe al partido de la ultraderecha como tal, no como en Catalunya, que los pobres hacen esfuerzos por desvincularse de tal epíteto. Pero hay algo que no se debe olvidar. Todos los países europeos tienen su propio partido xenófobo y fascista, el cual arrastra entre un 8 y un 11% del electorado. Mientras, en España eso no existe porque está más que integrado en su particular derecha. Y eso último hace pensar que, si no fuera por la altísima abstención, en percepción democrática los catalanes van algo adelantados.

 

    Hace días, en un tema abierto en este blog, Cecilia consideraba oportuno que se cconsumieran muebles de materiales ajenos a la madera.

    Hoy me entero que el 30% de la madera que entra en nuestro país para la producción mobiliaria es de talas ilegales. Eso no es exclusivo de España, pero lo que sí es cierto es que somos de los que más. Finlandia y Suecia tampoco están exentas, son grandes productores de mobiliario y para ello adquieren bosques enteros en Rusia, bosques que sin ser de tala ilegal es como si lo fuera, dada la falta de legislación que corretea por allí.

    En Brasil se ha conseguido frenar, no ya por persecución, sino porque cada día hay menos. Ahora ya se tala en Congo, Indonesia y Filipinas. En Brasil se ha pasado de talar ilegalmente tres mil hectáreas al día a “solo” novecientas... Las talas ilegales se caracterizan por dejar la tierra yerma por completo al no ser replantada. Eso sin contar el desplazamiento forzoso y algunas veces acompañadas del asesinato de poblaciones indígenas.

    Sería de desear que cada vez que compráramos un mueble, nos cerciorásemos de la procedencia de su madera. Las organizaciones ecologistas, junto con muchos fabricantes, han impuesto un distintivo para ello.

    Adquirir un mueble de madera ilegal es ser cómplice de una acción criminal y, algunas veces con asesinatos por medio.

    Tampoco es que debamos esperar mucho del consumidor español, después de ver como vota a sabiendas, personajes que deberían estar entre rejas por corruptos y asesinos.

 

 

ELECCIONES MUNICIPALES Y OTRAS COSAS

 

 

    Mientras escucho a los derechones de Onda Cero desbarrar sobre lo que es democracia, dejar a miles de ciudadanos sin referente ideológico para votar, y considerar poco fascista a todo nacionalista que pacte con el PP. Cheli me dice con sorna que Aznar debe haber padecido una embolia, que desde que le da al tintorro, cuando abre la boca suelta subnormalidades...

    Y me río con ganas, igual que los franceses con los que he hablado esta mañana cuando me han dicho...

    - ¿Y ese tío os ha gobernado tantos años?-

    Y les he recordado a Miterrand.

 

    Y pienso que este hombre no ha cambiado demasiado, que siempre ha sido así.

    Ella no lo percibía, y es que en Catalunya, el simulacro de autonomía que disfruta sirvió de filtro al imberbe megalómano. Para algo debía servir tanta simulación descentralizadora...

    Aznar rebuzna y en Valencia, una importante minoría orgasmea con ello, en Valencia y Madrid, feudos del sin par fascio nacional

    Sería divertido si no fuera que votan a unos vulgares rateros con pretensión de asesinos de masas.

    Me pregunto, después de leer a Riverbend, ¿qué sentimiento humano poseen tantos madrileños y valencianos? Poseen o no poseen, claro.

    Los votantes del PP me repugnan por cómplices de asesinato, por aceptar la peor corrupción que se puede tener, la de los sentimientos.

 

    Dice el PP catalán, que la inmigración es la culpable de la inseguridad ciudadana, y que los alumnos deberían tener la libertad de aprender con el idioma que les parezca.

    Y yo me siento más seguro en el Metro, rodeado de inmigrantes usándolo para ir al curro, que de mossos d’escuadra vigilando para evitar que me atraquen.

    ¿Por qué será?

    Y... ¿qué haríamos con unos cuantos alumnos hablando solo en castellano y la mayoría en catalán?

    Por lo visto, para los del PP eso no es importante; lo que sí, es que una parte de la sociedad se sienta diferente, no sepa hablar correctamente el catalán, y bla bla bla. No se dan cuenta que en Catalunya se hablan dos idiomas sin ningún problema, eso sí, muy mal, tanto como en Oviedo o Vitigudino, y mucho peor que en Bogotá o Quito.

    Se lo deberían mirar.

 

    Los de CIU consideran que la policía es demasiado blanda, que deberían zurrar más a los ocupas. Por lo visto no tienen bastante con que la policía autonómica sea la más denunciada de la Unión y que vaya armada con punzones para disolver manifestaciones.

    Ocurre que los de CIU andan locos con sus casitas ocupadas y sin poder especular.

    Votaron en contra de perseguir el “mobbing inmobiliario”, y la construcción por ley de viviendas protegidas. Pero eso sí, se debía perseguir a los ocupas con especial saña.

    Menos mal que el votante medio catalán se parece muy poco al valenciano y madrileño, y no se deja engañar con tanta estupidez mal llamada liberal.

    Porque... ¿qué mejor liberalidad que entrar en una casa abandonada y ocuparla?

    No, ese liberalismo no es de su agrado.

 

    Y los del actual gobierno municipal han decidido hacer pasar el AVE a setenta centímetros bajo la Sagrada Familia.

    Dicen que lo tienen todo controlado.

    ¡Vaya riesgo!

    Que Dios nos pille confesados.

    Como se les vaya la mano y yerren un palmo, vamos aviados.

    Y no es que me guste el basilisco, no... que lo han degradado tanto que parece un monumento kitsch con figuritas de Belén para niños. Pero si se cae por culpa del AVE, lo deberemos volver a levantar, que los catalanes somos muy nuestros... y no te digo.

 

    Y pensando sobre lo primero...

    ¿Cómo quieren conseguir recuperar para la democracia a una gente a la cual no dejan defender sus ideas legalmente?

    El tema es ese:

    - Dejad las armas y defended vuestras ideas con las urnas-

    - Bien, buscaremos democráticamente la posible soberanía de Euskadi-

    - Ah no, eso es inconstitucional-

    - Pues si no las podemos defender democráticamente, las defenderemos como mejor sabemos-

   

    Y menos mal que saben poco, que con bobos como esos no me atrevería a montar media revolución. Porque si de verdad supieran, y con la policía que aun gastamos, tendríamos un serio problema.

    Ahora nos enteramos que los terroristas islámicos, sin casi saber hacer la O con un canuto, “adquirieron” doscientos setenta kilos de explosivos y se quedaron más largos que anchos. Y a la Guardia Civil ya le pareció algo raro, pero como le dieron una excusa, pues...   

    Vamos, que si mi empresa funcionara así, haría años que hubiese cerrado.

 

 

¿FUTURO?

 

 

    Hace pocos días escuchaba que los países que no han aceptado el tratado de Kyoto son precisamente los que poseen las mayores reservas de carbón del planeta, exceptuando Rusia, que es uno de los mayores productores.

    El caso de Rusia no es extraño porque todo el mundo sabe que, firme lo que firme, después hace lo que mejor le parece. No debemos olvidar que Rusia, de existir el cambio climático, sería en principio el país más beneficiado, en principio por dos razones: la primera porque nadie sabe lo que sucederá, y la segunda porque si algo es seguro es que todo lo conocido desaparecerá. 

    El carbón es todavía el combustible fósil con más poder calórico. Es sabido que la Alemania nazi consiguió producir gasolina sintética a partir del carbón y, gracias a ello, su gigantesco ejército mantuvo el rendimiento hasta el último momento.

    El problema es que la combustión del carbón produce más CO2 que ningún otro combustible y, por poner un ejemplo, de no utilizarlo haría imposible el crecimiento chino e indio.

 

    La ONU considera imprescindible que el 2020 se haya reducido un 16% las emisiones de dicho gas a la atmósfera, por contra, de seguir el crecimiento económico actual, solo la UE conseguirá este objetivo. También se debería contar con el factor de la naturaleza. A más CO2, más crecimiento de vegetación y microorganismos marinos que se proveen de él. No sería de extrañar que las plataformas continentales, a causa de ello, cambien un poco el color siendo más verdes. Como también grandes extensiones del planeta que hoy son muy áridas se conviertan, primero en mantos de suave verde para, dentro de cientos de años, frondosos bosques. Todo eso pensando en la previsible desaparición del hombre a causa de su ruina, plagas, revoluciones y enfermedades que hoy podrían ser curables, pero en otro contexto social y económico será imposible.

 

    Ya en los años sesenta, algunos científicos dejaron entrever que cabía la posibilidad de que sucediera algo parecido. Demostraron que el equilibrio de la naturaleza, tal como hoy la vivimos, pendía de un hilo, de un ínfimo margen en la proporción de los elementos que componen la biosfera. Este margen ya ha sido propasado y pronto sentiremos las consecuencias, ya que el planeta se mueve con gran inercia, tan grande que, cuando todos esperaban que el agujero en la capa de ozono empezara a descender, gracias a que hace diez años no se emiten gases CFC, durante esta primavera austral, el agujero ha batido un nuevo récord ante la perplejidad y alarma de los científicos.

    Algunos científicos creen que la biosfera comienza a sentir los efectos de hace un decenio, mientras otros aun lo sitúan más lejos y hablan de dos decenios.

    Podemos calcular que el cambio sufrido por el florecimiento y rebrote de algunos árboles, que lo han adelantado tres semanas, es el resultado de lo producido hace entre diez y veinte años, eso sin contar con la inercia de dichos árboles.

    ¿Qué ocurrirá dentro de diez o veinte años, cuando la biosfera deje sentir los efectos de unas emisiones dobles a las anteriores?

    Nadie lo sabe. Solo pueden hacerse cábalas sobre lo ocurrido hace millones de años, cuando los casquetes polares no existían y el CO2 era sensiblemente superior al de hoy. Entonces la superficie terrestre era muy inferior a la actual, gran parte de los continentes estaban sumergidos, la salinidad del mar era algo inferior a la actual y la tierra firme era una selva.

 

    Un grupo de científicos ha previsto que gran parte del hemisferio norte disfrutará de clima templado, que Siberia, los países nórdicos, el Reino Unido y una gran parte de Norteamérica se convertirán en un vergel, mientras que la cuenca mediterránea y todo su hemisferio, en un desierto. No calculan que, una buena parte de Siberia, casi todo Canadá, las islas británicas, Finlandia, media Europa y EEUU... quedarán sumergidas.

Y lo cierto es que la tecnología, por muy adelantada que esté, no creo que consiga un desagüe para ello.

 

REVOLUCIONES

 

 

 

 

 

 

 

     Hace poco comentaba en el magnífico blog de pcbcarp que había algo con lo que nadie contaba, sobre todo los futurólogos en historia: las revoluciones.

     Las personas tratamos de predecir con poco éxito el futuro inmediato, digo poco porque apenas lo hacemos con los “previsibles” vaivenes económicos. A la vista está el descalabro de las constructoras en el mercado de valores, cuanto menos, harto “previsible”, ya que todo el mundo se hartaba de anunciar el paulatino desimflamiento del globo inmobiliario, que no pinchazo, que es lo ocurrido, y muy predecible aunque muchos no lo quieran admitir.

 

     ¿Cuál será la próxima revolución?

     ¿Qué sentido tendrá?

     ¿Cuándo ocurrirá?

     Ayer cenando con Jota, hombre de extraordinaria lucidez para todo lo que no sirva para su enriquecimiento, ante mi pregunta sobre dicho tema, respondió que la próxima revolución se basará en la energía, en la conquista de ella. También me contaba que en el coste de todos los nuevos proyectos, ya se contaba con la posible duración de lo creado y su posterior destrucción y reciclaje.

     Admirable, le dije... La Onu está, en estos momentos, recomendando la puesta en funcionamiento de nuevas centrales nucleares con la excusa que es el medio más seguro, menos perjudicial y más barato para producir energía. Lo que no valora es la herencia que dejaríamos a cientos de generaciones futuras... o miles, todo según lo que duren las malditas centrales. Bonita manera de valorar el coste de la destrucción y reciclaje de algo indestructible y de imposible reutilización.

 

     Cecilia, con tino, dice que el futuro de África debe basarse en la energía solar y no en la jatropha, cuya semilla tratada se vende a seis € el kilo, precio abusivo por su fuerte demanda.

     Pero hay algo que no se tiene en cuenta, y es la propiedad de las patentes de la transformación del silicio en paneles solares. Dichas patentes están en posesión de grandes multinacionales petroleras, haciendo imposible, por lo oneroso de su precio, su implantación. La fabricación de paneles solares no tiene ningún secreto, siendo sencilla y barata, lo que no es barato es la compra de su licencia.

     Todo parece indicar que mi amigo puede llevar razón, que la próxima revolución no será por la posesión del agua, ya que esta puede aprovecharse indefinidamente a base de su reciclaje.

     La próxima revolución será energética.

     Muchos ciudadanos no dispondrán de la energía necesaria para su supervivencia, mientras que unos pocos la dilapidarán.

     Su sentido se basará en el desprecio por las patentes, de la propiedad intelectual de toda creación (algo que ya está sucediendo), y del precio que la sociedad deberá pagar por ellas, un precio más acorde con el trabajo que ha sido necesario para su desarrollo y la posterior adquisición a nivel planetario de todos los derechos.

     Mi amigo, basándose en un pesimismo congénito, todo sea dicho, considera que, nosotros, dicha revolución no la veremos, que ocurrirá dentro de cincuenta o sesenta años lo mínimo. Creo que se equivoca, que la viviremos, y no por nuestra hipotética longevidad, sino porque el mundo y las circunstancias en las que está inmerso corren a una velocidad endiablada.

     Todos sabemos que con el ritmo de crecimiento actual, dentro de un decenio no habrán suficientes recursos en todo el planeta para alimentar el futuro consumo energético de Asia y Sudamérica, que los biocombustibles solo pueden mitigar parcialmente el crecimiento de una pequeña porción de ciudadanos, que las centrales nucleares son pan para hoy y hambre para mañana, y que el ahorro preconizado por la vieja Europa solo servirá para que no aumente a su dependencia.